Publicidad:
Terra
La Coctelera

LA MEZCLA PERFECTA

No quisiera aburrir a mi lector con una definición muy técnica y teórica de lo que es para mí la publicidad por eso lo voy a describir con breves palabras y de la forma más sencilla posible; cuando hablamos de publicidad nos referimos a un medio masivo que nos permite expresar un mundo de sentimientos e ideas convertidos en bienes o servicios, venderlos e infundirlos a un público.
Pero a partir de este concepto de publicidad y de lo que se transmite gracias a los medios muchas veces como usuarios hemos destacado el talento y la innovación de estos creativos; como estudiantes ha existido el miedo y surgen preguntas: ¿Cómo inventaron todo eso?, ¿Cómo lo hacen?, en fin, es un largo camino por recorrer, pero no somos inventores ni científicos: somos creativos.
Es como decía Michael Conrad, uno de los publicistas más importantes del mundo, "el poder del creativo radica en tomar elementos ya existentes y relacionarlos de manera novedosa".
No se hace nada totalmente nuevo, "no es nuestra tarea", el poder de la publicidad está en mezclar gustos, talentos estilos de vida, música cultura colores, sitos, esto es ser original crear una relación que innove con lo que ya existe. Llamándole a esto creatividad publicitaria.
James Wedd Young dijo "una idea no es más ni menos que una nueva combinación de viejos elementos".
Aun así no es fácil y muchas veces el miedo y la inseguridad persisten para nosotros los estudiantes en cuanto a la publicidad "y eso que ya existe todo", en el camino que nos queda por recorrer aprenderemos a manejar la formula adecuada mediante el poder de la observación, la gente, la música, el cine y la literatura. Para realizar una verdadera e innovadora combinación de viejos elementos.

Video:

EL MERCADEO, LA PUBLICIDAD Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL.

 

Dentro de las actividades que desarrollan las empresas modernas, la producción junto con el mercadeo y la publicidad ocupan espacios estratégicos; la evolución de la sociedad, caracterizada por el avance vertiginoso de la economía liberal, el neoliberalismo, que impone nuevamente el mercado como el fenómeno regulador de la vida social, ha conducido a  fortalecer y desarrollar la actividad del mercadeo. Éste, unido a la publicidad y a otros ingredientes que con el tiempo han enriquecido y generado nuevos frentes (el concepto del producto, el servicio, los empaques, la presentación, la psicología del consumidor y otros) en relación con el producto y los clientes, se ha convertido en la actualidad en el eje de la actividad de las empresas.

 En la visión clásica de uno de los padres de la administración, Henry Farol,  constituyen dos de las actividades que toda organización debe realizar. No sobra recordar que las ya mencionadas junto a la contabilidad o el control de flujos de recursos económicos, la actividad Financiera y relacionada con el mercado de capitales, la de seguridad en relación con el cuidado a los activos y el capital humano de la empresa y finalmente la administrativa como la actividad encargada de proyectar, dirigir, organizar y controlar el conjunto de las actividades mencionadas.

De producir para un mercado donde se realiza todo lo que ofrecemos,  en una presunción de mercado perfecto donde la oferta siempre genera su propia demanda, hemos pasado a una nueva condición en la que es importante "crear demanda", seducir a los consumidores, abrir mercados, "crear necesidades", en una nueva situación donde la competencia es la presión para actuar.

Considero que esta tendencia, debe estar acompañada  de un buen producto, entendido como un bien que realmente satisface las necesidades de nuestros clientes. En tal sentido, no basta con excelentes acciones de mercadeo y publicidad; es necesario que estas actividades estén acompañadas de un buen producto, con una buena calidad y servicios.

El contenido del presente trabajo lo realice con la supervisión y acompañamiento de mi padre, Jorge Enrique Muñoz, profesor de teorías de la organización en la facultad de Ciencias Políticas, ESAP, quien con paciencia y dedicación  intentó y logró ampliar en mí una mirada social.

Desde esta perspectiva entiendo que la búsqueda de calidad y servicio en todas las actividades de una empresa es lo que conduce a procesos reales de mejoramiento continuo. Siempre es posible hacer las cosas mejor. Somos perfectibles. Y esa intención de hacer las cosas mejor al interior de la empresa y hacia nuestros clientes es lo que representa la responsabilidad social, deber de toda empresa.

Cuando pensamos en las actividades de la empresa de manera integral y conjunta y no vemos a ésta aislada de la sociedad, aparece una inquietud grande. La publicidad y el mercadeo deben pensarse en relación con la contribución que hacemos a la sociedad. No se trata solo de lograr mayores niveles de venta, mayores utilidades, más enriquecimiento. Se trata de mejorar los indicadores de rentabilidad, pero sin sustraerse de la búsqueda de bienestar social. Este puede ser un giro interesante de la iniciativa empresarial hacia la intención de conquistar una sociedad que progrese.

Telefonía sí, lucha no

Creo interesante poder hablar en este blog acerca de las guerra de los operadores de celulares, esa que vemos a diario por televisión y anuncios de prensa, en fin en cualquier lado donde haya publicidad de Movistar, Comcel o Tigo, Ahora si no vemos a las tops models del momento o a una reina que ahora es actriz, vemos a un actor que es director y ahora modelo.
Todo esto porque definitivamente "captar la atención de los usuarios es en definitiva lo que importa y vale", afirma la Revista P&M en su edición de enero 2.009. Escoger a una reina amada por
todos, y en las cuales muchas mujeres se ven representadas, otras cuatro modelos llamando y contándonos las bondades de su compañía y por último, y para cerrar con broche de oro, un actor -director queriendo decirnos que las modelos son lindas, pero las tarifas mucho mejor, no es por nada pero para nada impactar al sexo femenino; el modelo hubiera sido mejor, así las tarifas fueran regaladas.
Las marcas no logran tener su propia identidad y tienen que acudir al carisma y la fama de las estrellas para poderse encontrar, pero la verdad aquí lo que importa son los usuarios y lo tan bien su departamento de atención al cliente está cumpliendo con la finalidad de consentir y permitir que el consumidor no se vaya a la competencia.
Pienso que el trabajo en equipo de estas compañías está dado y no basta con campañas ‘bacanas' o hermosas mujeres, esto hay que demostrarlo con servicios, tarifas y buen cubrimiento. Es bien sabido que esto es la confrontación de quien es el mejor operador, o por estadísticas, cuántos usuarios cambian de operador, simplemente hay que tener a un cliente satisfecho y hablando bien de lo que tiene y del servicio que le prestan.
Acordémonos que el voz a voz dentro de cualquier empresa, sea pequeña o grande, es lo que magnifica la excelencia en servicio y calidad, siempre habrán errores y ahí es donde los publicistas y mercadólogos estamos prestos a posicionarnos y decirles las falencias y errores a nuestro clientes, de esto depende que se logre una buena campaña.
Tengan en cuenta que una sola mujer llamó más la atención que cuatro y que un solo hombre quería desvirtuar lo de cinco, así que pensemos las tres compañías cumplen con una condición básica, comunicar, hay que apuntar y arriesgarse con comerciales más aguerridos, en donde no solo modelos y actores sirvan de base para resaltar las bondades de cada operador, sino personas como cada uno de nosotros que resalte las virtudes, así sería más creíble.

 

Video relacionado: http://www.youtube.com/watch?v=bVO8o_PKvVg

 

 

 

EL MERCADEO, LA PUBLICIDAD Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL.

 

Dentro de las actividades que desarrollan las empresas modernas, la producción junto con el mercadeo y la publicidad ocupan espacios estratégicos; la evolución de la sociedad, caracterizada por el avance vertiginoso de la economía liberal, el neoliberalismo, que impone nuevamente el mercado como el fenómeno regulador de la vida social, ha conducido a  fortalecer y desarrollar la actividad del mercadeo. Éste, unido a la publicidad y a otros ingredientes que con el tiempo han enriquecido y generado nuevos frentes (el concepto del producto, el servicio, los empaques, la presentación, la psicología del consumidor y otros) en relación con el producto y los clientes, se ha convertido en la actualidad en el eje de la actividad de las empresas.

 En la visión clásica de uno de los padres de la administración, Henry Farol,  constituyen dos de las actividades que toda organización debe realizar. No sobra recordar que las ya mencionadas junto a la contabilidad o el control de flujos de recursos económicos, la actividad Financiera y relacionada con el mercado de capitales, la de seguridad en relación con el cuidado a los activos y el capital humano de la empresa y finalmente la administrativa como la actividad encargada de proyectar, dirigir, organizar y controlar el conjunto de las actividades mencionadas.

De producir para un mercado donde se realiza todo lo que ofrecemos,  en una presunción de mercado perfecto donde la oferta siempre genera su propia demanda, hemos pasado a una nueva condición en la que es importante "crear demanda", seducir a los consumidores, abrir mercados, "crear necesidades", en una nueva situación donde la competencia es la presión para actuar.

Considero que esta tendencia, debe estar acompañada  de un buen producto, entendido como un bien que realmente satisface las necesidades de nuestros clientes. En tal sentido, no basta con excelentes acciones de mercadeo y publicidad; es necesario que estas actividades estén acompañadas de un buen producto, con una buena calidad y servicios.

El contenido del presente trabajo lo realice con la supervisión y acompañamiento de mi padre, Jorge Enrique Muñoz, profesor de teorías de la organización en la facultad de Ciencias Políticas, ESAP, quien con paciencia y dedicación  intentó y logró ampliar en mí una mirada social.

Desde esta perspectiva entiendo que la búsqueda de calidad y servicio en todas las actividades de una empresa es lo que conduce a procesos reales de mejoramiento continuo. Siempre es posible hacer las cosas mejor. Somos perfectibles. Y esa intención de hacer las cosas mejor al interior de la empresa y hacia nuestros clientes es lo que representa la responsabilidad social, deber de toda empresa.

Cuando pensamos en las actividades de la empresa de manera integral y conjunta y no vemos a ésta aislada de la sociedad, aparece una inquietud grande. La publicidad y el mercadeo deben pensarse en relación con la contribución que hacemos a la sociedad. No se trata solo de lograr mayores niveles de venta, mayores utilidades, más enriquecimiento. Se trata de mejorar los indicadores de rentabilidad, pero sin sustraerse de la búsqueda de bienestar social. Este puede ser un giro interesante de la iniciativa empresarial hacia la intención de conquistar una sociedad que progrese.